Ventajas de una mecedora de lactancia

¿Estáis a punto de ser padres y os encontráis amueblando la habitación del bebé? Seguramente hayáis leído mucho sobre el tema y hayáis pedido consejo sobre cuáles son los mejores muebles para un dormitorio de bebé. Sin embargo, a la hora de elegirlo, debemos pensar tanto en el pequeño o pequeña como en nosotros mismos como padres, que necesitaremos de dichos muebles para cuidar del bebé.

Últimamente, podemos ver en montones de revistas de decoración un elemento que vuelve a estar de moda y que desde hacía unos años llevaba olvidad y exiliado de las habitaciones de muchos bebés, nos referimos a las mecedoras o butacas balancín. Un ejemplo de mueble que disfrutarán tanto los padres como los bebés. Si estáis indecisos entre contar o no con un sillón balancín en la habitación del bebé o en vuestro propio dormitorio, os contamos las ventajas de tener una mecedora de lactancia.

¿Qué es una mecedora?

Las mecedoras son un tipo de silla o sillones, originario de la Inglaterra del siglo XVIII, en cuyas patas o pies encontramos una unión curvada, que permite que la persona sentada en ella pueda balancearse adelante y atrás. Esta misma unión es la que permanece en contacto con el suelo en la zona en la que es curva, produciendo un balanceo relajante.

Hoy en día, se trata de un mueble con cierto aire vintage que cuenta con gran utilidad y funcionalidad. Al contrario de lo que algunos piensan, hoy en día existen modelos de mecedoras y butacas balancín que no ocupan tanto espacio como las de antes, que pueden utilizarse tanto en exteriores como en interiores.

¿Qué tipos de mecedoras existen?

A pesar de que hoy en día cualquier sillón o butaca puede servirnos para relajarnos o para, en este caso, amamantar a nuestro bebé, existen varios tipos de mecedoras o butacas balancín entre los que podemos elegir.

  • Mecedoras Clásicas: son una robusta estructura de madera con respaldo alto, que sobrepasa la cabeza, y reposabrazos. En ellas podemos apoyar todo el conjunto del tronco.
  • Mecedora acolchada: una variante de la anterior con refuerzos acolchados en la zona del asiento, las lumbares y cervicales.
  • Silla balancín: tiene un diseño muy similar al anterior, pero su base es más grande. Lo cual hace que su movimiento sea más amplio al balancearse.
  • Sillón balancín: estéticamente es un sillón o butaca tradicional, cuyas patas están unidas por la estructura que hace de balancín. Si te interesa este tipo de mecedora, puedes echar un vistazo a nuestro modelo de mecedora Mili.
  • Sillón de lactancia: este tipo de mecedoras cuentan con un diseño más ergonómico para poder adoptar la postura perfecta cuando estamos sentados en él y evitar, así, dolores de espalda.
  • Cuna mecedora: pensada exclusivamente para colocar a los bebés y balancearlos para dormirlos.
  • Hamaca mecedora: en ellas podemos tumbarnos o permanecer semi-tumbados.
  • Mecedora plegable: la estructura de esta se pliega y ocupa menos espacio cuando no la usamos.
  • Mecedora columpio: pensadas para jardines y exteriores. Suele tener más de una plaza y un toldo que nos protege del sol.
  • Mecedora eléctrica: cuenta con un mecanismo que realiza el balanceo por sí sola.
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Ventajas de las mecedoras de lactancia

Las butacas balancín cuentan con muchas utilidades que podemos aprovechar, incluso, antes del nacimiento del bebé. Este tipo de muebles nos servirán en cualquier momento, no sólo para cuidar del bebé, ya que estos sillones balancín tienen muchas más vida que como sillón de lactancia.

A pesar de que cada madre encuentra su propia postura con la que alimentar, dar el pecho, y dormir a su bebé, las mecedoras pueden ayudar en su comodidad a la hora de encontrarla. De la misma forma, cuando se está embazada o cuando se ha dado a luz recientemente son varias las molestias corporales que se llegan a padecer, sobre todo en la zona de la espalda. Por ello, las butacas balancín ayudarán a sobrellevarlas y descansar. De hecho, unos de los grandes beneficios de las mecedoras de lactancia es el de mejorar la postura.

El momento de la lactancia es un momento especial para madre e hijo, que puede ser aún más especial con las butacas balancín. Este tipo de mecedoras darán un espacio más cómodo en el que darle el pecho al bebé. Para ello, basta con que te sientes en ella con los pies completamente apoyados en el suelo y los hombros ligeramente inclinada hacia atrás. Así el cuerpo tendrán y adoptará la postura correcta, evitando cargar más peso del necesario. De esta forma, con una butaca balancín se protegerá al cuello de posibles dolores a causa de malas posturas.

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Además, las mecedoras tienen efecto relajante gracias a su vaivén. Al balancearte en este tipo de butacas mientras duermes al bebé conseguirás regular la presión arterial, produciendo un efecto relajante tanto en tu cuerpo como en el de tu bebé. Este mismo balanceo ayudará a tu bebé a conciliar el sueño antes, reducirá los despertares a mitad de noche y mejorará la calidad del sueño tanto del pequeño como de la madre y padre. Además, el mismo balanceo servirá para tonificar los músculos.

De la misma forma, el efecto relajante de la butaca balancín ayudará a mejorar la respiración y evitar la ansiedad. Cuando nos balanceamos en una mecedora, se liberan endorfinas que hacen que el humor mejore.

El propio balanceo de las mecedoras y butacas balancín estimula el aparato circulatorio. Lo cual es una ventaja para disminuir las varices en las piernas y la hinchazón de las venas cuando se está embarazada. Además, reducen los dolores de espalda gracias a su respaldo en el que se consigue mantener la espalda totalmente recta. La mayoría de mecedoras cuentan con reposabrazos, que serán de gran utilidad para apoyar los brazos evitando forzar más de lo necesario los músculos.

Por otra parte, dar el pecho al bebé en una mecedora ayuda a la producción de leche materna.

Gracias a las butacas mecedora podrás crear un rincón agradable en el que poder reforzar el vínculo entre madre e hijo, en el que también podrán participar el padre y los hermanos.

Si todavía no ha nacido tu bebé, podrás comenzar a usar la mecedora para relajarte y evitar dolores de espalda y piernas. Por último, cuando haya pasado la época de lactancia podrás continuar usando el sillón balancín como lugar de lectura, ver la televisión, dormir la siesta…  

¿Cómo comprar una mecedora?

A la hora de comprar tu mecedora o sillón balancín son varios los aspectos que debes tener en cuenta. Ante todo, debes prestar atención a la comodidad. Sin duda, esa debe ser la característica principal. Probablemente pases muchas horas en ella, dando el pecho, durmiendo al bebé, leyendo o simplemente descansando.

Es importante que pruebes la facilidad para levantarte de tu mecedora. Para ello, necesitas que cuente con superficie de apoyo para levantarte y ponerte de pie sin caerte y sin molestar al bebé, si lo llevas en brazos. Los reposabrazos serán de gran utilidad para levantarte, al igual que ayudarán a ganar en comodidad y aliviar en ciertos momentos el peso del bebé.

Es recomendable que el sillón balancín cuente con opciones ajustables o reclinables. Esto te ayudará en cuanto a comodidad. Como también será de gran ayuda el reposapiés.

Cuando elijas el tapizado del sillón balancín, fíjate bien en que sea de fácil limpieza. Es muy normal que con tanto uso se manche con facilidad. Para ello, la opción de la microfibra o los tejidos similares a la piel son los más fáciles de limpiar y mantener.  

Por último no debes olvidar la seguridad. Evita accidentes cuando el bebé comience a gatear y caminar con mecanismos de bloqueo.

En nuestro catálogo puedes encontrar varios tipos de mecedoras y butacas balancín con gran calidad y comodidad en los que dar el pecho a tu bebé, que puedes consultar aquí.

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